Antonio Vivaldi
- 4 abr
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En este número de Punto de Encuentro conmemoramos el aniversario de Antonio Lucio Vivaldi (Venecia, 04/03/1678 - Viena, 28/06/1741), virtuoso violinista y compositor italiano de música barroca. Es conocido sobre todo por sus conciertos para violín, entre los que destacan, por supuesto, Las cuatro estaciones. Vivaldi contribuyó significativamente a la evolución de la música instrumental y tuvo una enorme influencia, entre muchos otros, en el propio Johann Sebastian Bach (1685-1750), especialmente en la forma de concierto.

Era apodado Il prete rosso («El cura rojo») por ser sacerdote y pelirrojo, pues fue ungido el 23 de marzo de 1703, a los veinticinco años. Trabajó unos meses como clérigo en Ospedale della Pietà, un convento, hospicio, orfanato y escuela de música en Venecia. Sin embargo, su vocación musical le llevó a declinar dichas funciones y ser contratado como profesor de música, violín, y director de la orquesta de mujeres en el mismo centro durante gran parte de su carrera musical.
La técnica violinística de Vivaldi era tan lúdica e innovadora como sus composiciones, ya que explotaba al máximo las posibilidades del instrumento. A menudo asombraba a su público, como recuerda un testigo:
«Vivaldi interpretaba admirablemente un solo de acompañamiento, y al final improvisaba una fantasía que me dejó perplejo, porque no se había oído antes una interpretación semejante y nunca se podrá igualar, tocaba con los dedos a un pelo del puente, de modo que apenas había espacio para el arco. Tocaba así las cuatro cuerdas, con imitaciones a una velocidad increíble».
(Arnold, 1937-8)-
Compuso unas setecientas setenta obras, entre las cuales se cuentan más de cuatrocientos conciertos para flauta, violín y diversos instrumentos musicales, y cerca de cuarenta y seis óperas.
La historia de Las cuatro estaciones, publicada en 1925, comenzó con un encargo, pues recibió la propuesta de componer una serie de conciertos para violín y orquesta, pero con una particularidad: cada concierto debía ir acompañado de un poema descriptivo. Vivaldi, que era un gran observador de la naturaleza, volcó toda su motivación poética y musical en capturar la belleza y la variedad de las estaciones del año, así como para reflejar los sentimientos que nos provocan, para lo que utilizó sus versos -que pocos conocen- y una gran variedad de melodías y armonías. Esta página de Wikipedia nos ofrece una versión bilingüe de sus poemas https://es.wikipedia.org/wiki/Las_cuatro_estaciones.
En 1740 Vivaldi se trasladó a Viena con la esperanza de encontrar patrocinio del emperador Carlos VI, un gran admirador de su música. Por desgracia, este falleció poco después, dejando a Vivaldi en una precaria situación. Murió antes de cumplir un año de su llegada entre estrecheces económicas, y fue enterrado en una tumba sencilla en el cementerio de un hospital público.
Fue muy popular a lo largo de su vida en varios países, pero durante el Clasicismo y el Romanticismo su obra fue ignorada. Por fortuna, a principios del siglo XX su figura se revalorizó a la altura que merece, en gran parte gracias a la investigación académica. Muchas de sus composiciones que se creyeron perdidas han sido redescubiertas, algunas muy recientemente, como su ópera Argippo en 2006.
A continuación, ofrecemos los enlaces a tres de sus obras musicales. Para comenzar, como muestra de su actividad operística, en este enlace podemos escuchar las arias de su obra más conocida en este género, Orlando Furioso, frecuentemente representada.
Dejando aparte los muy populares conciertos para violín de Las Cuatro Estaciones, ofrecemos en los siguientes enlaces la posibilidad de escuchar dos sus mejores composiciones:
L'estro armonico, Op. 3 es una colección de 12 conciertos fundamentales para la música instrumental. Destaca el No. 11 para dos violines, violonchelo y cuerdas, señalado por ser tan excepcional que Bach lo transcribió https://www.youtube.com/watch?v=qwA_qEWaqf0.
Por último, para dar una idea de la variedad de sus registros, proponemos escuchar su precioso Concierto para mandolina en do mayor, RV 425, una de las piezas para este instrumento más famosas de la historia https://www.youtube.com/watch?v=ebvT19GJ0-A.
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